Por Florencia Dopazo
La familia de un bebé de dos meses, llamado Ángel Ezequiel Pereyra, denuncia que el pequeño, que tiene un tumor en la cabeza, fue quemado en el Hospital Mariano y Luciano de la Vega, en Moreno, donde se encuentra internado.
“Nosotros no sabíamos que tenía un tumor. Nació en el Hospital Rodríguez, le dieron el alta y a las dos semanas lo volvieron a llevar al hospital. Tenía temblores en el cuerpo y había que llegarlo a hacer un control de rutina. Como en el Rodríguez había un virus, nos dijeron que vayamos al lugar más cercano y fuimos al Mariano y Luciano de la Vega. Ahí le hicieron estudios y le detectaron el tumor”, relató la tía, Elizabeth Acosta, a TelefeNoticias.com.ar.
La mujer hizo una publicación en Facebook que se volvió viral, en la cual asegura que en el hospital le quemaron los pies al nene. “Él no regula bien la temperatura de su cuerpo por el tumor. El domingo tenía hipotermia y no conseguían una cuna térmica, aunque en el hospital sé que hay. Entonces una enfermera le puso paños con suero tibio en todo el cuerpo y le quemaron los piecitos. La abuela fue testigo de tofo”, aseguró Acosta.
Y agregó: “Cuando quisimos a hablar con el hospital me dijeron 'mamita, ustedes preocúpense por el tumor en la cabeza, estas cosas suelen suceder'. Después nos dijeron que cuando había ingresado al hospital ya estaba golpeado y quemado. Pero las lastimaduras son recientes y hace un mes que entró al hospital”.
Además, la tía de Ángel aseguró que el bebé fue maltratado en el establecimiento: “Tiene moretones en el pecho, rasguños en la espalda y la pancita. Nos dijeron que como el cuerpo es muy chiquito al agarrarlo se marca”.
“Nosotros lo que pedimos es el traslado a cualquier otro hospital. Porque acá lo están maltratando. El jueves a las 11 vamos a hacer una marcha en la puerta del hospital para pedir Justicia, no sólo por mi sobrino, hay muchos casos de chicos maltratados”, aseguró Acosta.
EL DESCARGO DEL HOSPITAL
La directora ejecutiva del Hospital Mariano y Luciano de la Vega, Marcela Bustamante, negó la versión de la familia del nene. “El chiquito ingresó con convulsiones. Estaba desnutrido y deshidratado. Tenía moretones en la cara y una hemorragia severa en la cabeza”, aseguró.
Y explicó que el viernes le van a realizar un estudio para determinar si la hemorragia se debe a una malformación congénita o si sufrió algún traumatismo. “Puede ser que tenga algo congénito, pero lo que nos parece raro son los moretones que tiene en los ojos, las mejillas, la nariz”, explicó.
En cuanto a las denuncias de la familia, que aseguran que el nene fue quemado en el hospital, Bustamante dijo: “Como tiene hemorragia, no regula bien la temperatura de su cuerpo. Le pusimos sueritos para mantener el calor. Lo que tiene ahí no es quemado, se llama flebitis, que son como unas ampollitas”.
Además, aseguró que hay muchos momentos en los que la familia está ausente. “El bebé pasa muchas horas internado solo, y nosotros tenemos 4 o 5 enfermeras para atender a todos. En Pediatría los pacientes tienen que tener a alguien que los acompañe todo el tiempo”, agregó.
Por otra parte, detalló que, ante la gravedad del estado de Ángel, pidieron una derivación al Hospital Posadas. “Nos dieron una cama, pero la familia estuvo 20 horas sin aparecer y necesitábamos su autorización. No podíamos contactarlos y perdimos la cama. Todo eso tiempo, el bebé estuvo internado solo”, dijo Bustamante.
“Tuvimos una reunión ayer con los padres y la abuela. El padre se contradecía, la madre, que es menor de edad, se mostraba muy temerosa. Hace algunas semanas que está interviniendo el Servicio Social del Municipio para determinar si los padres se pueden hacer cargo del nene”, concluyó.