La deportista paralímpica Celina González Gregory, de San Luis, tuvo que dejar de ir a clases el viernes pasado porque su obra social no pagaba la cuota escolar.
"Se trata de la Obra Social del Personal de Imprenta, Diarios y Afines (Ospida), que no cumplía con la ley", señaló su mamá, Claire Gregory.
La joven de 18 años, que tiene Síndrome de Down, es una muy buena alumna pero el viernes no pudo asistir a clase. Celina es estudiante de la Escuela Cristiana Evangélica, en la capital puntana, desde los cinco años.
"Es una alumna excelente, tiene buenas notas y le encanta ir a clases. Cuando comenzó el problema con la obra social tuvimos que recurrir a un recurso de amparo para continuar con su educación”, contó la madre, que trabajaba como docente.
Claire publicó en su red social Facebook la grave situación que le tocaba vivir a su hija.
También replicó el posteo en su cuenta de Instagram.
En las últimas 48 horas y tras una reunión sostenida el sábado, Ospida se comprometió a regularizar los pagos adeudados a la escuela y, finalmente, Celina hoy compartió su rutina escolar con sus amigos.
Celina practica equitación desde hace más de una década. Y a caballo participó de dos ediciones de las Olimpíadas Especiales. En 2015 había obtenido el quinto lugar. En la última edición, en Abu Dhabi, consiguió la medalla de plata.