Fuerzas de seguridad desalojaron este jueves con disparos de balas de goma y gases lacrimógenos la planta de Pepsico en Florida, ocupada por trabajadores tras el despido de 600 empleados, donde al menos tres personas fueron detenidas y más de veinte entre operarios y policías resultaron heridas.
El fiscal Gastón Larramendi adujo "riesgo ambiental" al solicitarle a la jueza Andrea Rodríguez Mentasti el desalojo de la fábrica del partido bonaerense de Vicente López, que los trabajadores tomaron el 26 de junio tras la decisión de Pepsico Argentina de cerrar esa planta y trasladar sus operaciones a Mar del Plata.

El gobierno justificó el desalojo violento a la planta y afirmó que no puede intervenir en una "decisión empresarial", mientras que referentes políticos de la oposición repudiaron el accionar de las fuerzas de seguridad y denunciaron "represión".
Fuentes del ministerio de Seguridad bonaerense informaron que 15 policías fueron evaluados por lesiones de "carácter leve" y una agente de la Infantería, identificada como Natalia Soledad Almeyda, sufrió fractura expuesta de tibia y peroné en la pierna derecha, producto de "una piedra arrojada desde el techo" de la fábrica, y quedó internada en observación.
Fuentes oficiales precisaron que tres personas fueron detenidas, entre ellas un hombre al que se identificó como quien arrojó la piedra que hirió a la agente de policía.
En tanto, Néstor Pitrola, ex diputado del Partido Obrero, dijo a la agencia de noticias DyN que cinco trabajadores resultaron con heridas leves, entre ellas uno con un balazo de goma en la cara y confirmó que tres personas fueron detenidas y luego liberadas.

LA CRÓNICA DEL DESALOJO EN PEPSICO
Más de 300 agentes de la Gendarmería Nacional y la Guardia de Infantería de la Policía bonaerense intervinieron en el operativo de desalojo que comenzó a las 8.20, cuando arremetieron con escudos, gases lacrimógenos y balas de goma contra los trabajadores que rodeaban la puerta de la fábrica. Tras superar el bloqueo que habían montado el grupo de despedidos, los efectivos desmantelaron también los gazebos que habían instalado los manifestantes en la planta de Pepsico.
Los trabajadores se trasladaron al interior de la fábrica y desde los techos arrojaron piedras, bancos pintura y otros objetos contundentes a los uniformados. Finalmente los efectivos fueron en búsqueda de las personas que estaban en los techos y terminaron de cumplir con la orden judicial de desalojar por completo el predio fabril.
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A las 9.40, los últimos trabajadores que opusieron resistencia al desalojo bajaron de los techos tras la mediación de un grupo de dirigentes de izquierda, entre ellos Nicolás del Caño y Luis Zamora, que repudiaron la represión policial.
"Nos apuntaron a la cara y amenazaron con molernos a palos", dijo el delegado Edgardo Carrizo, y agregó: "Fue muy duro, no sabíamos si íbamos a terminar en un calabozo o en una bolsa negra". El trabajador reconoció que decidieron subir a los techos "temprano, tipo 1 de la mañana", cuando empezaron a ver movimientos raros en la zona y se quedaron ahí "para poder controlar desde arriba lo que pasaba afuera".

Al finalizar del desalojo y con la Infantería apostada frente a la fábrica, los trabajadores de Pepsico responsabilizaron al presidente Mauricio Macri, a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, y al jefe del Sindicato de la Alimentación, Rodolfo Daer, quien justificó el cierre de la planta en caída del consumo.
Por su parte, gremios, partidos de izquierda y dirigentes políticos de la oposición se movilizaron a Plaza de Mayo para repudiar la represión a los trabajadores de Pepsico y exigirle a Daer que "aparezca en defensa de los trabajadores".
Con información de la agencia DyN.