La Policía de la Ciudad detuvo este viernes a otro de los manifestantes que había participado en los destrozos y ataques con bombas molotov en la plaza Congreso, mientras se debatía la Ley de Reforma Laboral dentro del recinto.
Se trata de Matías Enzo Roldán, uno de los identificados por el Ministerio de Seguridad de Nación, como partícipe de los hechos de violencia que se registraron el miércoles pasado.
Roldán, alias “Tucumano”, tenía varios antecedentes por delitos contra la propiedad, entre otros, y fue reconocido mientras deambulaba por la calle Montevideo al 300, en el microcentro porteño.
De esta manera, Roldán se convirtió en el segundo de los arrestados, tras la aprehensión de N.G.B, quien fue ubicado mientras dormía dentro de un cajero automático en el barrio porteño de Belgrano.
Este sujeto, de 31 años, también tenía antecedentes penales, y vestía la misma ropa que se observa en las imágenes de los incidentes, lo que permitió su identificación y posterior arresto.
La detención se concretó menos de 48 horas después de los disturbios que se desataron en los alrededores del Congreso mientras se debatía el proyecto de reforma laboral en el Senado, y en los que grupos de manifestantes protagonizaron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, arrojaron bombas molotov, piedras y provocaron destrozos en el espacio público.
El Ministerio de Seguridad de la Nación también informó que identificó a un total de 17 personas presuntamente vinculadas a los actos de violencia frente al Palacio Legislativo.
La lista de identificados, difundida por la ministra Alejandra Monteoliva, incluye a varias de las personas que, según las autoridades, participaron en la fabricación y lanzamiento de artefactos incendiarios caseros y en la confrontación directa con los efectivos.
En ese contexto, el Gobierno presentó una denuncia penal por terrorismo contra los responsables de los incidentes, basándose en la calificación de los hechos como atentado contra el orden constitucional y la vida democrática, lesiones graves, daños y resistencia a la autoridad, agravados por el uso de explosivos caseros y la intención de generar temor en la sociedad.
Las imágenes que circularon durante y después de la protesta muestran cómo varios manifestantes improvisaron botellas con combustible y elementos inflamables, que luego fueron arrojadas contra los efectivos de seguridad que custodiaban el Congreso, generando focos de fuego y escenas de violencia en las calles aledañas.
NA