Un nuevo rastrillaje en busca de la odontóloga Gissella Solís Calle, quien desapareció el 15 de enero pasado en la ciudad de La Plata, se realizó este domingo con resultados negativos en una zona cercana a la casa donde vivía la mujer.
Los trabajos de los pesquisas se centraron en un canal del río Santiago ubicado en 129 y 50, en la localidad bonaerense de Ensenada, a unas diez cuadras de la vivienda de Solís Calle.
Por orden de la titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 1, Ana Medina, y a pedido de los familiares de la odontóloga, los trabajos de hoy consistieron, básicamente, en un rastrillaje en una zona en la que antes no se había buscado a la mujer.
La tarea duró casi tres horas y además de efectivos de la DDI La Plata recorriendo con dos perros la costa del canal del Río Santiago, embarcaciones con los buzos tácticos inspeccionaron el dique que conecta con el río Santiago apoyados desde el aire por drones.
Mientras tanto, personal policial continuó revisando cámaras de seguridad de la zona de la avenida 66 en el tramo que parte desde la avenida 122 y conduce hacia la zona urbana de Berisso, en busca de indicios que permitan establecer el paradero de la mujer desaparecida.
Hasta hoy habían sido tres las zonas rastrilladas: los campos del partido de Magdalena, terrenos situados a la altura del kilómetro 47 de la Autopista Buenos Aires-La Plata, a la altura de Villa Elisa, y un área ubicada sobre la ruta 6, cerca de la Rotonda de Etcheverry.
Abel Casimiro Campos, el novio de la mujer, le dijo a los familiares de Solís que había tenido una discusión con ella el 15 de enero pasado en la casa de la mujer.
Al otro día, la odontóloga no se presentó a su trabajo y en su domicilio se encontraron rastros de vino en dos copas, además de vómito en el baño.
Se supo que un testigo vio a Campos salir de la casa de Solís el 16 de enero y que a las pocas horas hizo lavar su camioneta.
El hombre viajó a la zona de Lobería, donde vive su esposa, con una hija adolescente, ya que mantenía una doble vida. Después volvió a La Plata, donde trabajaba en la obra social IOMA, y se suicidó cuando iba a ser abordado por un policía en un hotel en el que estaba.