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Drogas: Hay menos internaciones de mujeres que de hombres
"Que las mujeres aparezcan con un menor protagonismo en el consumo de drogas no es casual. Es un suceso poco frecuente pero que en nuestro país sucede", asegura el psicólogo Marcelo Plotnik, integrante del cuerpo de directores de Casa del Sur, la ONG más grande de Argentina dedicada a la atención y prevención del fenómeno de la drogadependencia.
Los especialistas señalan que hay varios factores que inciden en este fenónemo.
"Por un lado, existe el prurito social de que las mujeres -madres o potenciales madres- son consideradas sagradas. Por el otro, cuentan la discriminación y la propia represión femenina", indica el licenciado en psicología José Rshaid, director general de la ONG, consultado por www.telefenoticias.com.ar
En el país no existen estadísticas oficiales sobre mujeres drogadependientes. "Esto se debe a cómo reacciona la sociedad cuando una mujer consume", explican desde Casa del Sur, donde se atienden más de 400 pacientes al mes. "El propio machismo en el que vivimos desde hace siglos no acepta a la mujer consumidora", señala Plotnik.
Casa del Sur tiene 7 sedes de atención de pacientes drogadependientes, de las cuales sólo una atiende a mujeres. "Esto da cuenta de la baja demanda de vacantes de internación para mujeres en relación con los pacientes masculinos", afirma Sol Rshaid, a cargo de la sede San Martín, el único centro de Casa del Sur que ofrece camas para pacientes mujeres, ubicado en el conurbano bonaerense.
¿La mujer se droga menos? Para responder este interrogante se debe indagar en el "sobreproteccionismo" -término que emplean los propios especialistas en la materia- que rodea a una mujer que consume o intenta consumir.
"Cuando ella consume drogas, su entorno interrumpe las actividades que le favorecen el consumo disfuncional de sustancias. ¿De qué manera? Ejerce presión y no le permite salir de su casa. Así se inhibe y se oculta la realidad", explica el licenciado Plotnik.
"A veces, los resultados de esa represión pueden hasta ser beneficiosos en un sentido para la mujer, puesto que queda afuera del consumo compulsivo de drogas o al menos le resulta más difícil que derive en una patología", destaca el director de Casa del Sur.
Pero la conducta represiva tiene dos efectos: el abandono de la actividad o el recrudecimiento de la misma, con la consecuente complejización, dado que "cuando sucede un consumo disfuncional de sustancias por parte de la mujer, la dificultad en la cura se hace más compleja con relación al género masculino por razones que multiplican las implicancias generales", considera Plotnik. "La mujer drogadependiente mantiene un compromiso disfuncional con su cuerpo y su vida social. Pone su integridad psíquica y física en peligro muy a menudo", señala el psicólogo y agrega: "En muchos casos, el fenómeno patológico en mujeres va acompañado de alta promiscuidad sexual y observamos muchos casos de HIV positivo".
Reprimir u ocultar el problema del consumo femenino no es la solución.
Terreno de fantasías e hipocresías
"Muchas veces el acercamiento a las sustancias es una respuesta fallida de una salida rebelde a una sociedad que, además de ser imperfecta, es muchas veces hipócrita", dicen desde Casa del Sur.
El hombre no acepta de buen agrado que la mujer consuma sustancias, muchas veces intenta cerrarle el acceso a este espacio que de alguna manera es parte de una expresión. Le impide o por lo menos no le facilita el ingreso a un terreno que cree que es suyo por derecho. Desde una mirada psicológica, Plotnik explica que "el consumo de drogas de manera compulsiva, disfuncional o patológica conlleva una actividad que bordea la fantasía homosexual del hombre, que termina siendo una actividad exclusivamente masculina en la que ellos solos o acompañados se relacionan con cierta exclusividad con ella, la Droga".
"Desde cierto punto de vista se puede considerar a éste como un acto de poder del varón sobre la mujer, un ejercicio más de autoritarismo y violencia. Se descubre así dentro del propio fenómeno del abuso y dependencia de las drogas un suceso más de discriminación, porque la mujer es mal vista si se droga con hombres", señala Sol Rshaid, directora de la sede de atención de mujeres de Casa del Sur.
Acerca de Casa del Sur ONG
Casa del Sur es una ONG especialmente dedicada a la atención y prevención del fenómeno de la drogadependencia.
Desde hace 25 años, Casa del Sur otorga cobertura de tratamiento en todo el territorio nacional. Con más de 400 pacientes en tratamiento en la actualidad, es reconocida como una de las voces más autorizadas para hablar de la atención de pacientes drogadependientes del país, de su historia y sus características particulares.
Luego de ceder el gerenciamiento de 3 de sus centros al Gobierno de la Provincia de San Juan, hoy cuenta con 7 sedes propias, de las cuales una establece una comunidad terapéutica con población femenina.
Casa del Sur fue pionera en establecer un sistema nuevo de atenciones bajo el mismo modelo de comunidad terapéutica que otras instituciones similares en el mundo, pero agregándole un valor diferencial como lo es el de la Contención Especial, lo que le permite poder albergar una población de pacientes que comúnmente son excluidos o rechazados de los tratamientos tradicionales por su historial prolongado en el consumo de sustancias tóxicas, con numerosos intentos fallidos de tratamientos y con conductas llamadas comúnmente "di-sociales", que implican graves problemáticas asociadas al consumo y al delito o simplemente en confrontación con la Ley y la Justicia en general.
Para Casa del Sur, recuperar a la persona adicta significa poder devolverle toda posibilidad de regreso al acceso a la cultura y la vida social, es decir, a recuperar aquello que la patología le quitó y sobre todo intenta ayudar a recuperar su "libertad de elección".
Foto: Gentileza Casa del Sur