Un camión de caudales espera en la fila de uno de los peajes de la autopista Riccheri, pero con un inusual y costoso “descuido”: su puerta trasera está completamente abierta y deja ver que dentro del vehículo hay varias sacas, como se conoce a las bolsas utilizadas para el transporte de dinero. El hecho ocurrió el pasado jueves y las imágenes, tomadas con celulares desde los autos ubicados detrás de la cola, no tardaron en circular por las redes sociales.
El camión de las puertas abiertas pertenece a la empresa transportadora de caudales Brink’s, una de las más importantes del sector. Y aunque se especuló sobre la posibilidad de que el hecho hubiera provocado un robo o pérdida del dinero de las sacas, desde la empresa adelantaron que, a pesar de lo poco habitual de la situación, no hubo ningún tipo de extravío de los valores transportados.