Finalmente el hombre que buscaba los receptores de los órganos donados por su hijo muerto halló a uno de ellos. "Me largué a llorar... no podía parar... y le dije: soy yo... soy el receptor del riñón derecho de su hijo”, escribió en un emotivo mensaje en Facebook Esteban Lubochiner Tebu sobre la charla telefónica con Daniel Jensen, de General San Martín.
Jensen empezó una búsqueda desesperada diez días después que su hijo Bruno murió (el 5 de octubre) y sus órganos fueron donados. Cuatro personas salvaron sus vidas con los dos riñones y el hígado de Bruno.
La historia se viralizó con el único objetivo que confesó Daniel: darle un abrazo a los receptores de los órganos una forma de abrazar a su hijo de 18 años, con cuya muerte se frustraron los sueños de ambos y de la familia.
“Me largué a llorar.... no podía parar.... y le dije: soy yo..... Soy el receptor del riñón derecho de su hijo”, escribió en un emotivo mensaje en Facebook Esteban Lubochiner Tebu. Apenas tuvieron que hacer un chequeo: el receptor sabía que el donante falleció en la Clinica Adventista Belgrano. Fue allí donde falleció Bruno y se inició la ablación.
El padre de Bruno dijo de ese encuentro con Esteban: “lo conocimos ayer (por ‘culpa‘ del destino, la vida o Dios...no sé) y para dicha nuestra, de él y del alma de nuestro hermoso e irremplazable Bruno, dada la irremediable realidad”.
Jensen le contó que la decisión de la donación fue de Bruno quien siempre dijo: “para que me voy a llevar órganos que pueden salvar a otros si a mi ya no me servirán!..”Esteban también la preguntó a Daniel si Bruno era un hijo amado. Le contaron que sí. Ese día, Daniel y Laura (la mamá de Bruno) fueron al colegio secundario donde iba Bruno y los compañeros los recibieron con carteles llenos de mensajes cariñosos.
Fuente: Diario de La Pampa