Valeria Coppa tenía 40 años y dos hijos. Ayer a la tarde fue asesinada de un disparo en la cabeza, a metros de la Catedral de San Carlos de Bariloche. Su mamá pidió justicia y que se detenga a la expareja de la mujer, quien es el principal sospechoso y está prófugo.
“No lo voy a superar más, porque me mataron a mi hijita, me la mató, por qué me la mató. No acepto que no voy a escuchar más su voz, no acepto que no la voy a ver más, no lo puedo aceptar, no sé cómo se hace, no lo sé, a mi hija no me la devuelven más”, dijo conmocionada Marianela, en diálogo con radio Seis.
La madre contó que la víctima tenía una relación con el sospechoso y que salían desde mediados del año pasado. “Lo conocí muy poco, no sabía que tenía antecedentes, habré hablado con él tres veces”, explicó.
Y relató cómo se enteró de que habían agredido a Valeria: “Yo estaba en mi casa, me enteré porque se comunicaron primero con una amiga de ella, vieron en el celular la última llamada y fueron a la casa. El papá de ella estaba ahí y él me llamó desde el hospital y me dijo que vaya, me dijo que había tenido un accidente con la bicicleta”.
En el hospital, le informaron que su hija “estaba golpeada, que tenía un golpe terrible en la cabeza y que llegó prácticamente sin signos vitales”. “Al rato, me comunica la médica que en realidad tenía heridas de bala y tenía proyectiles en su cabecita””, detalló.
“Pido que la Policía haga lo posible para agarrar a este tipo y que se pudra en la cárcel. Tengo miedo que le hagan algo a mis nietos, este tipo está prófugo”, dijo llorando.