Humberto Bautista cumplió una promesa con el Señor y la Virgen del Milagro. "Mi hija mejoró y por eso tengo que seguir. Gracias a eso va al colegio, puede sonreír", contó emocionado. Entonces, el hombre caminó unos 140 kilómetros para agradecer.
Bautista recorrió a pie todo el camino solo provisto de una bolsita en la que llevaba un plástico que le sirvió de colchón para descansar, unas frazadas y botellas de agua para hidratarse en el camino.
Así, con lo puesto llegó hoy a la Catedral Basílica de Salta donde fue asistido por otros peregrinos.
Fuente: El Tribuno