El Aeropuerto de Ezeiza fue el escenario del emotivo reencuentro de una familia. Johana y Julio vinieron a Argentina desde Venezuela para buscar un futuro mejor para sus hijos, que tuvieron que quedarse en su país hasta que pudieron contar con los recursos económicos para traerlos. La espera fue de más de 300 días.
La pareja llegó al país el 2 de junio de 2018, dejando a Jeremías, de 12 años, y Helen, de 11, en Caracas, ambos hijos de Johana, pero que Julio quiere como propios.
Su historia se hizo conocida, y a través de varias donaciones lograron juntar la plata para pagar los pasajes de los chicos, que estaban bajo el cuidado de su abuela, quien también viajó a Argentina. Un cuarto viajante se sumó: Coquito, el perro de la familia, al que los nenes no querían abandonar.
“Fue un tiempo de mucha tristeza, incertidumbre. Pensar que mi país en cualquier momento iba a explotar en una guerra y después no iba a poder sacar a mis hijos de ahí…”, dijo Johana en diálogo con Buen Telefé.
“Decidí irme cuando me di cuenta que mi sueldo no me alcanzaba para cumplir con las necesidades básicas de mis hijos, alimentarlos. Ahí dije 'tengo que moverme'. Fue el terror de sentir que ellos no podían alimentarse bien”, confesó.
Y agregó: “Volvería a mi patria tan bella y amada si pudiese darles lo que me hijos necesitan”.