Se trata de un pedido que viene siendo manifestado por la Federación Cooperativa de Enseñanza de la Provincia de Buenos Aires (FECEABA), que nuclea a estas instituciones que se solventan con aportes de las familias y de las propias trabajadoras y trabajadores.
Emmanuel Miranda, docente del Instituto Lomas de Zamora, una de las escuelas de gestión social, consideró “necesario que las autoridades de la Dirección General de Escuelas (DGE) y del Instituto Nacional de Asociativismo (INAES), puedan sentarse con estas instituciones para pensar en políticas de apoyo”.
“Nadie está en contra de la cuarentena porque creemos que la salud es lo primero y estamos continuando normalmente con las clases a distancia, pero hace falta que existan acciones de acompañamiento económico a este tipo de instituciones”, expresó Miranda.
Preocupación en las escuelas de gestión social. Piden acordar estrategias a largo plazo para sortear la crisis que las afecta. https://t.co/oOS2qehnVc
— Pepi Mastromarino (@mjmastromarino) May 27, 2020
Las instituciones que integran FECEABA, muchas de ellas surgidas como escuelas recuperadas en 2001, son establecimientos educativos organizados como cooperativas, asociaciones civiles y fundaciones. Ninguna de ellas tiene fines de lucro y todas conciben en su ideario a la educación como un derecho humano.
Los docentes del Instituto Lomas, por ejemplo, dejan un porcentaje de su sueldo para el sostenimiento del pago de servicios, impuestos, mantenimiento del edificio, cargas sociales, por lo que entre sus primeras acciones en cuarentena resolvieron duplicar sus aportes cooperativos pero eso, según el docente, “no alcanza”.

Miranda explicó que la mayoría de las familias de su comunidad “no están bancarizadas y sufren los mismos embates económicos que todos y eso complica también el panorama para eventuales transferencias”, por eso, desde estas instituciones están a la espera de una respuesta a sus pedidos, trasladados en sendos petitorios a las autoridades educativas.
Algunas de estas escuelas no reciben subvención del Estado y están aguardando contar con algún tipo de ayuda a través de préstamos de la banca privada a tasa cero, pero apuntan fundamentalmente a encontrar estrategias o acompañamientos que se sostengan en el tiempo.
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