Estudiantes sanjuaninos organizan baby showers solidarios

Baby Sueños es un proyecto que nació en la casa de un docente de la provincia de San Juan hace 5 años. Ya participaron muchos colegios que ayudaron a decenas de futuras mamás de bajos recursos.


24 oct, 2018 10:13
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Actualidad: Estudiantes sanjuaninos organizan baby showers solidarios

Por Gabriela Cerioli

Alumnos secundarios de la provincia de San Juan, orientados por el profesor de Filosofía Federico Cánovas, realizan baby showers para futuras madres adolescentes de bajos recursos.

Se trata de un proyecto solidario cuyo objetivo es el de brindar una ayuda concreta, principalmente a adolescentes embarazadas, mediante el festejo de un baby shower comunitario y solidario.

Baby shower es el anglicismo utilizado para designar a la celebración que se realiza antes de un nacimiento en el que los invitados de la fiesta ofrecen regalos a los padres.

“La actividad muestra el valor de las acciones que los jóvenes de escuela secundaria pueden realizar”, afirma el profesor Cánovas a telefenoticias.com.ar.

“Comencé hace cinco años con mi esposa: realizábamos de forma particular esos eventos para ayudar a 2 ó 3 chicas”, recuerda Cánovas.

“Al ver que la problemática del embarazo adolescente estaba presente en estudiantes de los colegios donde trabajaba, pensé que podía proponérselo a mis alumnos en el marco de un proyecto curricular que destacara el aprendizaje de valores y compromiso social”, explica.

El profesor no solo tenía varias alumnas embarazadas, sino que incluso asistían a clase con sus bebés.

El docente difundió la idea en varios de los establecimientos donde daba clases y Baby Sueños creció.

Con el primer evento realizado en una escuela en 2016 ayudaron a 9 mamás, con la segunda edición en 2017, se vieron beneficiadas otras 12 mamás y en la edición de este año, desarrollada en mayo, el evento colaboró con 13 mamás.

Este año, por primera vez, se hizo un segundo baby shower solidario: el 4 de octubre pasado 6 mamás más recibieron ayuda.

“Es difícil de calcular cuántas mamás hemos ayudado hasta ahora, pero desde que la movida solidaria se escolarizó, deben ser unas 80-90 adolescentes embarazadas que recibieron su ajuar”, destaca el profesor.

Muchas de estas futuras madres se encuentran en situación de vulnerabilidad, sin la presencia del padre del bebé y hasta en ocasiones con la contrariedad de la no aceptación de la familia.



Los estudiantes de las distintas escuelas siguen un mismo esquema de trabajo. Primero, convocan a compañeras del colegio e incluso a chicas fuera de la escuela. Algunas mamás no son adolescentes, pero todas reciben la ayuda.

Luego se lleva adelante una pequeña indagación por la cual se pretende identificar sexo del bebé, fecha estimativa de parto y si la mamá es primeriza. “Esto nos ayuda a clasificar y organizar las donaciones, por ejemplo: si entregamos ropita de verano o invierno. De esta forma se procede a confeccionar cajas tipo ajuar, que pedimos en los supermercados, buscamos que se encuentren en buen estado y se las forran con tela, papel, etiquetas con motivos infantiles y se las llena de ropa, elementos de higiene y accesorios tipo chupete y mamaderas. Algunas personas también regalan juguetitos”, relata Cánovas.

“Los chicos hacemos distintas manualidades como cajitas para la ropita, cocinamos cositas dulces, decoramos todo para la fiesta y colaboramos con ropita y elementos higiénicos para los bebés”, contó Ayelén Poblete, alumna de la Escuela “Capitán de Fragata Carlos María Moyano”.

Con el correr del tiempo Baby Sueños estrechó lazos con empresas que donan jugos, uniones vecinales que hacen llegar pañales y chocolate para el evento, clínicas privadas que donan ecografías, y con la Dirección de Materno Infancia de Salud Pública de la Provincia de San Juan, encargada de dar charlas informativas y preventivas.

Cánovas agrega: “Todo se realiza con dedicación y sincero aprecio. Nunca faltan los estudiantes que se sorprenden por la actividad y manifiestan cierta indiferencia, pero llegado el momento colaboran con la logística y ofrecen con mucha alegría galletitas, jugos y elementos para el festejo”.



“Hace unos días me contactó un hombre para contarme que su padre al enterarse de lo que hacemos y sabiendo que se acercaba su final, le transmitió su última voluntad: que los gastos del sepelio se destinaran a la donación de pañales para recién nacidos, y que a él lo cremaran. Y así fue”, cuenta el docente emocionado.

Proyecto integrador

“Trabajan estudiantes que se encuentran a favor y en contra del aborto”, acota el profesor, quien con orgullo señala que “en cierta forma es una instancia superadora del conflicto. Si bien se permite el espacio para el debate, la acción se corre del problema y trasciende con un aporte concreto a la nueva vida que se gesta, en el vientre de las mamás y funciona como una acción preventiva de una decisión extrema”.