Por Damián Carreras
Se quebró ante la simple pregunta de "¿cómo haces para llegar a fin de mes?". Miriam Belluzzo es docente desde hace 32 años en la provincia de Buenos Aires. Siempre vivió de su sueldo, pero hoy no le alcanza. "Apenas sobrevivo", me cuenta. Su hija trabaja y con los dos sueldos mantienen la casa .
Miriam gana 11 300 pesos al mes, lo mismo que el año pasado. "Y las cosas siguen subiendo" dice mientras mira las fotos de cuando se recibió en la que está junto a sus padres llena de sueños.
Después del día 20 de cada mes, la docente tiene que seleccionar que compra porque la cuenta sueldo esta en cero. "¿Qué le diría a aquella joven que fui? No me arrepiento de ser docente porque es lo que amo , pero nos sentimos olvidados. Necesitamos recuperar la sonrisa", asegura resignada.