El drama ocurrió en una vivienda de la localidad bonaerense de Ituzaingó, a donde llegaron dos efectivos de la policía provincial tras un llamado al 911.
La madre del chico pidió auxilio porque el nene no respiraba tras haberse caído en la pileta.
El capitán Alejando Torres y el subteniente Esteban Rojas, del Comando de Patrullas, llegaron hasta el lugar y comenzaron a realizarle RCP al chico.
Como la situación era crítica, decidieron trasladarlo en el móvil hasta una clínica de la zona, mientras uno de los efectivos seguía con las maniobras de reanimación.
Poco antes de llegar al centro asistencia, el menor recuperó la conciencia y luego fue estabilizado por los médicos.