El Gobierno porteño decidió no otorgar nuevos permisos para elaborar y vender alimentos en la calles cerca de los estadios, en los días y horarios en que se desarrollan eventos deportivos. Esto significa que ya no habrá puestos legales para comer un choripán, una hamburguesa, un sandwich de bondiola o alguno de los otros clásicos que ofrecen las parrillas al paso que se instalan cuando hay partido.
En los alrededores de las canchas suelen ubicarse decenas de parrillas, la mayoría ilegales y generalmente manejadas por barras bravas. Según el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, en la Ciudad sólo había nueve autorizadas, pero ahora ninguna de ellas tiene permiso para funcionar.
Mirá también:
- El fin del choripan de cancha para la ciudad de Buenos Aires
- Parrillazo en el Obelisco contra la prohibición del "chori de cancha"