La nena tiene 10 años y el nene menos. Ya tienen recuerdos de una violencia muy fuerte.
Son menores que quedaron en medio de robos. A sus papás los asaltaron para llevarse sus autos.
Uno suplicó para poder sacar a su hijo del coche. El otro, tuvo que ver cómo encañonaban en la cabeza a su hija.
Maximiliano volvía a su casa de Wilde, estacionó el auto frente a su casa y 4 delincuentes le intentan robar el auto. Le suplican que dejen al nene.
El otro caso fue en Luzuriaga, uno de los ladrones le apuntó en la cabeza a la nena.