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La víctima del "gendarme carancho" denunció al Estado por "daños y perjuicios"
El ciudadano que fue víctima del accionar del denominado "gendarme carancho", un oficial de Gendarmería que fingió ser atropellado durante una protesta por los despidos masivos en la empresa Lear, demandó al Estado por los "daños y perjuicios" que le causó aquel accionar.
La causa, que quedó radicada ante el juzgado en lo civil y comercial número tres, a cargo de la magistrada Alicia Pérez, apunta también contra Juan Alberto López Torales -el imputado por la presunta simulación del atropello-, y otro gendarme, además del Ministerio de Seguridad, del que depende la fuerza.
Los hechos ocurrieron durante la protesta de trabajadores de Lear, organizaciones sociales y vecinos el 30 de julio del 2014, en la autopista Panamericana.
Según relató el demandante, Christian Romero, ese día participó de la protesta, que consistía en el desplazamiento de una caravana de automóviles a baja velocidad por la carretera.
En un momento dado, después de una circunstancial detención de la movilización, Romero contó: "Me apresto a poner primera marcha y arrancar el vehículo cuando, súbitamente, un gendarme de enormes proporciones directamente se arrojó sobre el vehículo Chevrolet que conducía. Se trató de López Torales, aquí demandado. Con toda su humanidad se había tirado sobre el capot provocando una importante abolladura y con su codo golpeó fuertemente el parabrisas haciendo estallar los cristales".
"Realmente quedé atónito ante la conducta del funcionario, sin poder reaccionar... está por demás acreditado que López Torales se tiró sobre el Chevrolet con la intencionalidad manifiesta de inventar que había sido embestido”, sostuvo.
"Como fue de público y notorio, a partir de este ridículo suceso, el accionado López Torales fue bautizado como el 'gendarme carancho', por la fraudulenta práctica de inescrupulosos que se arrojan sobre automóviles para falsear un accidente de tránsito", añadió la demanda.
Patrocinado por el abogado Daniel Stragá, el damnificado Romero narró que después de esa situación fue arrestado.
"Me aplicaron golpes de puño, me arrojaron al piso, me dieron puntapiés, arrastraron mi cuerpo por el pavimento. En tanto que me colocaban las manos hacia atrás, sin que siquiera atinara a algún tipo de reacción, me golpearon, patearon y vejaron entre varios gendarmes. Me esposaron con las manos hacia atrás y me levantaron con el consabido dolor en las muñecas", describió.
"Sin que nada lo hiciera suponer, me encontraba detenido. Sin haber hecho nada, López Torales había inventado que lo había atropellado y con esta falsa situación promover una detención carente de toda verdad", añadió.
Por aquellos episodios está en curso una causa penal en la que el fiscal federal de San Isidro Fernando Domínguez pidió el procesamiento de varios gendarmes, entre ellos el propio López Torales, por los delitos de "privación ilegal de la libertad, falso testimonio, daño y falsedad ideológica".
Esa causa tramita ante el juzgado federal a cargo de la magistrada Sandra Arroyo Salgado.