La noche del sábado 23 de febrero en la que muere Natacha Jaitt se producen tres llamados de emergencia hechos por el dueño del salón, Xanadú, Gonzalo Rigoni, y por el amigo empresario de la mediática, Raúl Velaztiqui Duarte.
Los audios al 911 demuestran la desesperación de los hombres que acompañaban a Natacha la noche que murió.
El primer llamado es de Gonzalo Rigoni, el dueño del salón que da el alerta: "Necesito una ambulancia urgente. Hay una chica que se desmayó. Parece que no respira", señaló.
Como el servicio no llega y Natacha sigue sin reaccionar, Rigoni insiste al número de emergencias de la Policía de Buenos Aires: "Pedí una ambulancia urgente hace rato. Se desmayó una amiga y no respira. Me parece que estaba con drogas o algo así".
Hay un tercer llamado pero en este caso es el empresario paraguayo que llevó a Natacha a ese lugar, Raúl Velaztiqui Duarte. La versión que ofrece es distinta a lo declarado posteriormente en la Justicia.
"Vine a buscar a una amiga que me llamó que estaba descompuesta y no respira", afirmó pero cuando el operador le preguntó por la edad de Natacha, Velaztiqui corta la comunicación.