Tras la condena a 25 años de prisión del cura Justo José Ilarraz, por abuso sexual de menores, Fabián Schunk una de sus víctimas, dijo que están reconfortados por la sentencia a la que calificó de “ejemplar”, mientras esperan “definiciones” del papa Francisco.
“Es el día de la liberación, es el día de romper el silencio impuesto, el silencio exigido jurado sobre una biblia, es el día de romper la vergüenza, el dolor”, dijo Schunk y al mismo tiempo, agregó: “Es el día de la liberación porque nos sentimos escuchados y creídos. Estamos profundamente felices y esperanzados”.
Otra de las víctimas de Ilarraz, Hernán Rausch, resaltó el acompañamiento de parte de los fiscales, para avanzar con la investigación y finalmente condena del cura, culpable por el abuso de 7 menores de entre 10 y 14 años cuando era preceptor en un seminario de Paraná.