Le cortaron el gas a una mujer de 106 años y a su hija de 81

Elsa Fernández y su mamá, de 81 y 106 años, respectivamente, adeudan más de 27 mil pesos a la empresa Camuzzi por las abultadas facturas de gas a las que no pueden hacer frente y se acumulan unas tras otras.


16 oct, 2018 07:24
Actualidad: Le cortaron el gas a una mujer de 106 años y a su hija de 81

Elsa Fernández y su mamá, de 81 y 106 años, respectivamente, vecinas de Ringuelet, adeudan más de 27 mil pesos a Camuzzi por las abultadas facturas de gas a las que no pueden hacer frente y se acumulan unas tras otras. La empresa decidió suspenderles el servicio quitándoles el medidor de gas. Y el viernes el Defensor del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, Guido Lorenzino, publicó una serie de comentarios explicando que la empresa decidió suspenderles el servicio quitándoles el medidor de gas.

"Camuzzi le cortó el gas a Elsa, de 81 años, que vive con su mamá de 106 y no puede pagar el servicio. Una muestra de que le importa poco y nada el sufrimiento de los más vulnerables", escribió Lorenzino en su cuenta de Twitter.

Voceros de la firma explicaron que el corte del suministro se debió a las irregularidades y las pérdidas de gas detectadas en la casa: "Es cierto que se le quitó el medidor pero esto no tiene nada que ver con la condición comercial de las usuarias", remarcaron.

En esa línea revelaron que realizaron una inspección en el hogar de las ancianas y encontraron varias deficiencias tales como “cañerías de extracción de gases fuera de norma e instalaciones que no estaban declaradas en los legajos".

"Se los explicamos y había una nieta presente cuando sucedió la revisión. Había artefactos que funcionaban mal, instalaciones mal comunicadas y mal conectadas", detallaron los voceros y agregaron que "ahora deben contratar un gasista matriculado para solucionar estos inconvenientes y luego la empresa realizará otra inspección de su hogar para que, en caso de que esté todo bien, se les devuelva el medidor".

Elsa cobra una jubilación de 8 mil pesos mientras que Luisa una pensión de 15 mil. Sin embargo, los problemas comenzaron cuando la primera de ellas perdió a su esposo y las tarifas de los servicios comenzaron a ser un verdadero dolor de cabeza, a tal punto de volverse impagables. 

"Nosotros siempre pagábamos y ahora que falleció mi esposo me encuentro con esta deuda. Cuando eran de 900 o 1000 pesos se podía pagar. Pero después empezaron a venir de 4 mil pesos", afirmó Elsa.