La Justicia le inhibió los bienes personales a un comerciante de San Juan, cuya identidad se resguarda por el menor involucrado, mientras se sabe si es padre del niño de una mujer que lo denunció.
Como el ADN está en curso, el hombre aprovechó para poner a la venta sus inmuebles, su negocio y sus autos.
De esta manera, la denunciante presentó las pruebas que marcaban las intenciones de esta persona de quedar relegado de pertenencias. Por eso, el Juzgado de Familia N°2 de la provincia de San Juan dictó una medida cautelar para obligarlo a que no toque sus pertenencias hasta que se sepa la verdad.
Además de esto, al hombre "se le reclama daño moral, cuota alimentaria provisoria y el devolución de lo que la madre gastó durante la ausencia del padre por el niño", informó la abogada de la mujer, Vanesa Mestre.
"Buscaba insolventarse. Con mi clienta tomamos conocimiento de lo que estaba ocurriendo por distintos testigos; amistades y conocidos que tienen en común y también, por las redes sociales", indicó la letrada.
"Esta persona anunciaba que se iba de la provincia y los amigos le realizan despedidas. Pusimos al juez en conocimiento de la situación y dio lugar a esta medida cautelar poco utilizada en la provincia", explicó Mestre.