Erika estacionó su auto en Rawson y Jujuy. La familia bajó para buscar las llaves del departamento que habían alquilado, cuando volvieron el auto estaba abierto y del baúl se habían llevado la cuna colecho, el cochecito y la rueda de auxilio. Pero lo peor es que también se había roba a su mascota, Fran.
"Lo tengo desde hace 8 años. Es un caniche que ya está grande. Lo operaron del corazón y tiene problemas de cadera, no camina mucho. Tengo la esperanza de que aparezca", le dijo Erika a los colegas de 0223, visiblemente angustiada.
Esta familia de Tandil llegó a Mar del Plata temprano. Habían alquilado un departamento por la avenida Colón y tenían que retirar la llave en Rawson y Jujuy. Cerca de las 20 bajaron todos por que Erika aprovechó para calentarle la mamadera a Alma, su bebé de dos meses. "Por eso nos demoramos", contó.
Cuando volvieron se encontraron con el auto abierto y descubrieron que les habían robado. Fueron hasta la comisaría primera donde les explicaron que por el lugar en el que había ocurrido el hecho les correspondía ir a la seccional segunda. "Yo estaba tan angustiada que le dije a mi marido que nos volviéramos a casa. Paramos en una estación de servicio donde había un patrullero y un policía muy amable nos tomó la denuncia", dijo Erika, que espera novedades sobre el paradero del caniche en su casa.
La relación de la joven con su mascota es especial. Contó que durante el embarazo, Fran estuvo todo el tiempo pegado a la panza. "Cuando nos fuimos a la clínica para que nazca Alma Fran estuvo dos días sin comer hasta que volvimos", dijo a modo de ejemplo.