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Los porteños pierden hasta 18 días al año en ir y volver de trabajar
Según una encuesta realizada entre 1004 personas que viven y trabajan en la Capital por Poliarquía Consultores para el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (Cesba), los porteños invierten en promedio 76 minutos diarios en los viajes al trabajo. El tiempo equivale a 13 días al año inutilizados arriba de un medio de transporte.
Esos 76 minutos -resultantes de un promedio entre quienes combinan más de un medio de transporte para ir a trabajar y quienes se movilizan sólo en uno- decrece a 65 minutos diarios en este último caso y aumenta significativamente a 106 minutos diarios para quienes realizan trasbordos en sus traslados hacia y desde el trabajo. Para ellos, son 18 los días anuales que transcurren viajando por motivos laborales.
Sin embargo, sólo un 27% de los consultados admitió realizar combinaciones. En uno y otro caso, la encuesta contempló el tiempo que transcurre desde que la persona logra tomar un medio de transporte -en algunos casos será el único y, en otros, más de uno- hasta su llegada al trabajo. No contabiliza, en cambio, la espera inicial, un factor que ciertamente influye en la experiencia de viaje de los pasajeros.
Para peor, los pasajeros ni siquiera pueden disfrutar durante los trayectos de viajar sentados y cómodos, con aire acondicionado en verano y calefacción en invierno, relajados y con poco tránsito, durante esas dos o tres semanas que destinan por año a los traslados laborales.
Desde hace más de seis décadas, la población de la ciudad posee 3.000.000 de habitantes. Sin embargo, la infraestructura vial colapsa cada vez más a menudo. Ello sucede en gran medida porque, pese a la relativa estabilidad poblacional, según el gobierno porteño 2.950.000 personas ingresan diariamente a la ciudad desde diversos municipios del Gran Buenos Aires. Vienen con ellas casi un millón de automóviles, aunque más de la mitad ingresa en colectivo o tren.
El informe, fechado en marzo de 2015, también reveló que los problemas exceden los horarios pico. Por ejemplo, los entrevistados dijeron destinar en promedio más tiempo a los viajes realizados entre las 9 y las 10 (40 minutos) que antes de esa hora (entre 32 y 35). En la vuelta a casa, en promedio, los porteños invierten 45 minutos si se trasladan entre las 19 y las 20, cifra que cae abruptamente a 33 minutos después de ese horario.