A 12 años del hecho, la madre de Gastón, Diana Barreiro pidió en declaraciones a NA "justicia" por su hijo y que el máximo tribunal ratifique la condena fijada por la Cámara de Casación, que es de 6 años y ya van cumplidos dos años y medio, "a pesar de que el homicidio simple tiene una pena que va de los 8 a los 15 años de prisión".
Santiago Puliafito, quien también era menor de 16 años al momento de cometer el crimen, fue hallado culpable por "homicidio simple", un fallo que fue confirmado por la Sala IV de la Cámara de Casación Penal.
Sin embargo, la lectura de la sentencia recién se iba a llevar a cabo cuando el autor del crimen fuera mayor de edad.
Pero al momento de hacerse efectiva la misma, el Tribunal Oral de Menores número 1 (TOM 1) de Capital Federal, integrado por Roberto Durán, Pablo Jantus y Jorge Apolo, dispuso en 2010 la liberación de Puliafito porque los jueces entendieron que "mejoró su conducta y puede reinsertarse a la sociedad".
"Después de que liberaran a esta bestia, nosotros apelamos el fallo y el 30 de agosto de 2013 Casación le dio 6 años de condena, por un delito que tiene un mínimo de 8 años, pero como el asesino era menor le dieron esta cantidad de años. Ante esta situación, la otra parte apeló y desde ese año está durmiendo el expediente en la Corte Suprema de Justicia, más precisamente en la Vocalía 9 a cargo de Elena Highton de Nolasco", precisó Barreiro.
Sobre la ministra de la Corte Suprema indicó: "Le pido que ordene reactivar la causa, que rechacen el pedido de la defensa.
Se lo pido como mujer y también como madre que es ella. A mi hijo lo mató este asesino y es un dolor muy grande el que tengo día a día".
La madre de Gastón arremetió contra los jueces que ordenaron la liberación del acusado al señalar que "están con eso de que era menor, se portaba bien, terminó de estudiar y tenia salidas transitorias para estudiar, pero no tuvieron en cuenta que los estudios a los que fue sometido esta bestia cuando estaba detenido en el Instituto Roca o en el Belgrano arrojaron como resultado que no tiene arrepentimiento de lo que hizo".
"El día que sepulté a mi hijo le prometí que iba a buscar justicia. Y eso es lo que quiero, no busco otra cosa. Quiero que esté preso, que vaya a la cárcel. Quiero que sepa lo que es estar en la cárcel, porque en los dos años y medio que estuvo detenido en el Instituto Correccional Roca estuvo en enfermería por una supuesta gastroenteritis aguda. Dos años le duró", indicó la mujer a Noticias Argentinas.
Además, prosiguió: "Esta bestia tiene que aprender lo que es estar en la cárcel, que pague. Quiero que termine de cumplir la condena. Disculpen si soy resentida, pero no lo puedo perdonar. A mí me sacó un hijo".
La familia del homicida se mudó de la zona de Villa Lugano, a excepción del padre, quien tenía una inmobiliaria, y con quien hubo denuncias cruzadas por diferentes hechos.
"El padre de esta bestia nos acusó a mí y a mi hijo mayor, supuestamente, de insultarlo y nos radicó una denuncia. Pero también lo denuncié a él porque intentó atacar a mi hijo mayor. Yo no soy una persona violenta, solo quiero justicia por mi hijo", cerró Diana.
El crimen de Gastón Massimino se produjo el 8 de enero de 2007 por la noche, cuando en un ciber, ubicado en la esquina de las calles Larraya y Pasaje Montreal, del barrio porteño de Villa Lugano, la víctima aparentemente mantuvo un entredicho con seis o siete chicos de la tribu dark.
En ese momento apareció el condenado y le dio una puñalada que le provocó la muerte, en lo que la familia indicó que fue "un ataque a traición" porque "ni siquiera hubo pelea".
La investigación quedó a cargo de efectivos de la comisaría 48, por entonces de la Policía Federal, quienes finalmente detuvieron a Puliafito el 25 de enero de ese año cuando caminaba junto a su madre y su abuela por las calles de la localidad balnearia de Las Toninas. (NA)