Mónica Berrutti es una de las pocas trabajadoras de la línea H. A las 5 de la mañana del 22 de Mayo se había subido a una formación junto a dos compañeros, para comenzar la medida de fuerza. Los policías se apostaron en las vías y empezaron a tirar gases lacrimógenos y balas de goma.
“Habíamos bajado del tren porque nos habían tirado gases lacrimógenos. Yo estaba dentro del subte cuando les decimos a los canas que vamos a bajar y que nos den garantías. Bajamos todos, veníamos caminando tranquilos y empiezan a empujar a Néstor Segovia. Entonces un compañero y yo empezamos a hacerle el aguante, a ponernos atrás de él porque lo venían empujando con los escudos. En ese instante veo caer a mi compañero Manuel Compañez porque le empiezan a pegar patadas y lo tiran al piso. Entonces yo me agacho para protegerlo y uno de los de infantería me levanta de la ropa y el otro me encaja la piña desde abajo para que no cubra al compañero”, dijo Berrutti a la periodista Tali Goldman, para el portal Latfem.
“Vinieron especialmente a nuestra línea porque la semana pasada vino el mismo presidente Mauricio Macri junto a Larreta a inaugurar una estación. Es su línea fetiche, entonces no se bancan que los trabajadores reclamemos”, dijo la conductora, secretaria de Proyectos y Estadísticas del gremio.