En el Barrio 31 lo conocen como “Bigote”. Su nombre es Nadie Huamán Rojas y es el único librero que tiene la villa.
Llegó desde Perú en 1993 y trabajó como obrero de la construcción.
En 2007 se instaló en la Villa 31 y estableció un comercio en la manzana 109, cerca de la entrada principal de la terminal de ómnibus de Retiro y debajo de su casa que está en la primera planta.
Allí vendía objetos que iba juntando de edificios en demolición como puertas, fierros, inodoros y ventanas, entre otros materiales usados. Paralelamente, recolectaba toda clase de libros
que estaban abandonados en las calles y los donaba en las bibliotecas y, como algunas cerraron, entonces se los quedó para reencauzar su vida y tener su propio stock.
Ahora se los compra a los cartoneros por kilo. Y los vende, pero cuando sus clientes no pueden pagar, se los presta.
Cuenta que en esta cuarentena, lo que más llevaron los lectores del Barrio 31 es la Biblia. "Más de cincuenta", destacó.