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Ordenan detener al jefe del penal de Olmos por la muerte de un preso

La causa fue caratulada "imposición de tortura agravada". La autopsia reveló que fue sometido a una feroz golpiza.
Por Telefe Noticias

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Actualidad: Ordenan detener al jefe del penal de Olmos por la muerte de un preso

La justicia penal de La Plata ordenó detener al jefe, dos subjefes y seis oficiales de esa cárcel, acusados de haber participado en el homicidio de uno de los presos del penal de Olmos.

La detención fue ordenada por el juez Pablo Raele, a pedido del fiscal penal Fernando Cartasegna, que investiga la muerte de Narciso Gastón Ayala, de 36 años, quien estaba detenido por un "robo calificado".

Fuentes judiciales informaron a la agencia de noticias Télam que los sospechosos ya fueron pasados a disponibilidad por el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) pero todavía no fueron atrapados porque apelaron ante el magistrado interviniente.

El hecho que se les imputa ocurrió el 1 de agosto último cuando Ayala sufrió un ataque de epilepsia y sus compañeros de pabellón tomaron los extremos de una frazada para cargarlo en ella y llevarlo al sector de sanidad.

El hombre sufría ataques de epilepsia que le generaban trastornos psicóticos por lo que se había dispuesto su traslado a un penal psiquiátrico, pero nunca se concretó esa derivación debido a su muerte.

Según la investigación fiscal, cuando el hombre era trasladado, las convulsiones que sufría lo hicieron caer de esa improvisada camilla, golpeando contra el piso del penal.

Las autoridades del penal informaron que la muerte del preso se debió a ese golpe, pero las lesiones que presentaba en el cuerpo hicieron sospechar al fiscal, que dispuso la realización de la autopsia y le búsqueda de testigos del hecho.

De acuerdo a lo investigado, los jefes penitenciarios lo trasladaron a otro sector donde lo supuestamente lo sometieron a una feroz golpiza, en el marco de la cual le hicieron una "llave", en la garganta que le ocasionó la muerte por asfixia.

"No había una parte del cuerpo de Ayala que no tuviera golpes", confió una fuente judicial que precisó que la causa fue caratulada "imposición de tortura agravada por el resultado de muerte".