La primera advertencia surgió desde adentro de la casa. Fue el viernes 17 de agosto, cuando la Guardia de Auxilio, a cargo del Ministerio de Seguridad de la Ciudad, recibió un llamado al 103.
"El edificio tiene los sótanos inundados. Lo que provocó que se moviera y hundiera. Su estructura es inviable y por eso los que ahí vivían alertaron, aún cuando la casa estaba tomada", dijeron fuentes policiales al diario Clarín.
El mismo viernes y luego de una inspección, el área técnica de la Guardia de Auxilio determinó la clausura preventiva e inmediata. Ocho familias salieron con lo puesto y el taller mecánico quedó cerrado hasta nuevo aviso.
Un casona de más de cien años en riesgo de derrumbe. Queda en Avenida Brasil y Alberti, de Parque Patricios. Estudian demolerlo o restaurarlo. Los vecinos esperan, entre la preocupación y el deseo de recuperar el edificio histórico. @buentelefe pic.twitter.com/AJLnenVgIz
— Pepi Mastromarino (@mjmastromarino) August 29, 2018
Ahora, los vecinos de la zona evitan la cuadra. Y las madres instan, a los gritos, a sus hijos a no pasar por la puerta: Alberti 1817 es terreno prohibido, aunque desde el exterior no se perciba un desmoronamiento inminente.
Además, la avenida Brasil y la calle Alberti permanecen bloqueadas al tránsito, y el Metrobus no usa sus carriles exclusivos. Mientras tanto, el Gobierno porteño debate con el propietario de la casona las acciones futuras.
"Hay dos posibilidades: apuntalar la estructura o demolerla en forma completa. El segundo caso sólo puede ser determinado por especialistas", agregaron.
Por el momento, la casa está vacía y su puerta, tapiada. Los motivos técnicos de la clausura son desplazamiento en forma vertical de una de las columnas que la sostienen. La vivienda tiene sótano y dos pisos. El sótano sigue inundado.