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Piden liberar a una joven presa en Tucumán por un aborto espontáneo
Este mediodía, diferentes organizaciones y movimientos de derechos de la mujer se concentrarán frente a la casa de la provincia de Tucumán (sobre Suipacha 140) con la consigna #LibertadParaBelén para repudiar el supuesto maltrato a la joven en el centro de salud y exigir su inmediata libertad.
"Por la liberación de Belén hasta que haya una condena firme. Exigimos la despenalización y legalización del derecho al aborto en nuestro país", sostiene la consigna.
"Belén fue privada de su derecho a la salud, torturada y encarcelada. La justicia tucumana la condenó a ocho años de prisión acusada de abortar bajo la carátula "homicidio doblemente agravado por alevosía y por el vínculo, aunque nada de eso haya sido demostrado. Hoy exigimos la inmediata excarcelación y anulación de dicho proceso", expresa el comunicado difundido en Facebook por la Campaña Nacional por el derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
El comunicado fue compartido en las redes sociales por casi 2 mil usuarios. Desde #NiUnaMenos y la Oficina de la Mujer también se sumaron al reclamo y desnudaron su indignación ante el polémico fallo.
El 21 de marzo de 2014 Belén, entonces de 25 años, llegó a la guardia del hospital Avellaneda de San Miguel de Tucumán con una hemorragia vaginal intensa por un aborto espontáneo. Desconocía que llevaba un embarazo de 20 semanas.
Aquella secuencia la recuerda desde la prisión, en la que está desde hace dos años. Hace nueve días –precisamente el 19 de abril- los integrantes de la Sala III de la Cámara Penal de Tucumán (Dante Ibáñez, Néstor Macoritto y Fabián Fradejas) la condenaron a ocho años de cárcel por "homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía". Ella –repite- desconocía su embarazo.
Su familia y varias ONGs denuncian "tratos médicos degradantes" y acusaciones infundadas. Por ejemplo, el interrogatorio acusatorio de la enfermera Verónica Ledesma, del área de Ginecología del Hospital Avellaneda. Esa mujer –cuenta Belén- la miraba con desprecio, repugnancia, odio.
"Me preguntó si me puse algo porque no era normal el sangrado", declaró Belén ante los jueces a los que nunca logró convencer con su relato, ni en el hospital, ni en la cárcel. Ni antes ni ahora. Seguidamente, el médico le notificó su diagnóstico: "Aborto espontáneo". Le recetó analgésico para paliar las contracciones y decidió que quedara internada por cinco días.
"Cuando Belén se despertó aquel día en la Sala de Partos comunitaria tenía médicos forenses revisándole abajo frente a policías que rodeaban su camilla y un enfermero que le mostraba el feto en una cajita y que –mientras la insultaba frente a todos- le dijo: 'Mirá, este es tu hijo'", contó su madre en el juicio.
"Yo le decía que eso no era mío", agregó la joven tras precisar que el hombre decía que lo había encontrado en el baño.
En Argentina, se calcula que entre 460 y 600 mil mujeres recurren cada año al aborto clandestino. Y que de ese total, muere un porcentaje muy alto.