Las principales fábricas de cigarrillos le enviaron esta semana una carta al Gobierno para pedirle una vez más que sume a la industria a las actividades esenciales exceptuadas del "aislamiento social, preventivo y obligatorio".
Ya los kioscos advertían que se estaban quedando sin paquetes. Ahora, la situación se profundizó.
"Como consecuencia del 'aislamiento social, preventivo y obligatorio' (Decreto 297/2020) dispuesto para combatir la pandemia COVID-19, la producción de cigarrillos ha sido suspendida a partir del 20 de marzo", recordaron.
En la misma línea, representantes de kioscos escribieron cartas a los gobernadores de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes y Tucumán para transmitir la misma preocupación. Si bien esos locales pueden atender al público en cuarentena, la falta de cigarrillos "compromete en un 70% la facturación".