"Casi me desmayo", dijo Lorena Domínguez. "Tuve que contar los números porque pensé que veía mal... ¡Es una casa de familia! Una chica de ABSA me dijo que ni una empresa tiene semejante consumo", agregó.
Todo esto ocurre mientras la prestataria insiste con implementar un aumento del 140 % aunque brinda un servicio muy deficiente.
Lorena cuenta que pagaba $ 80 por bimestre. Y luego le cayeron $ 2.500. Y luego, $ 3.300. Y luego, $ 3.900. Y luego, esta última factura que venció el 10 de marzo. Ahora está todo en manos de un abogado.