Los puntos habituales de control de alcoholemia y estupefacientes son rotativos y se distribuyen en puntos estratégicos de la ciudad, como las zonas de boliches y bares.
Hay 18 puestos de lunes a jueves, y 25 los fines de semanas y feriados.
Allí se controla que los conductores no sobrepasen el límite máximo tolerado de alcohol en sangre, que para vehículos particulares es de 0,5 gramos por litro y que no hayan consumido estupefacientes.
Entre enero y noviembre de este año se realizaron un total de 182.842 controles -un 17% más que en el 2017- que arrojaron un promedio de 2% de positivos.
Los hombres lideran los positivos de alcoholemia: son el 86.5%. En tanto, las tres drogas más detectadas son cocaína, marihuana y combinadas.