Un colegio religioso y una parroquia de la ciudad de Rosario fueron baleados después de que un cura del lugar denunció al narcotráfico en el barrio.
Los ataques fueron concretados en horas de la madrugada del domingo por desconocidos que se movilizaban en moto y efectuaron varios disparos contra el frente de la parroquia María Reina, en el barrio Larrea, e hicieron lo propio con el del Colegio Paulo VI, situado en la vereda de enfrente.
Fueron siete los disparos que dieron contra la puerta de chapa del colegio y al menos ocho, los que destrozaron el frente vidriado de la capilla, informó el diario La Capital.
El martes pasado el cura párroco Juan Pablo Núñez había recibido una intimidación por sus denuncias contra el narcotráfico en la zona: "Agarrá plata, callate la boca o te quemamos", le dijeron dos jóvenes de unos 18 años.
Tras ese episodio, el jueves, el cura le envió un mensaje por celular al grupo integrado por la comunidad educativa y religiosa en el que denunciaba la situación.
"Docentes y comunidad de María Reina. Hace unos meses la violencia se incrementó en el barrio por la venta de drogas. Tomé contacto con autoridades y los denunciamos. Tenemos vecinos amenazados para que vendan drogas o callen su boca. Confiamos en la protección de María", alertó el padre Núñez.
Según advirtió el cura, de 34 años, denunciar a los narcos es "la tarea del pastor" y la presentación la hizo hace unas cuatro semanas ante las autoridades responsables de la seguridad en la ciudad.
"Hay muchos curas que trabajamos en ésto, en la prevención y acompañando a gente con estos problemas", añadió el cura de 34 años.
El subsecretario de Investigación Criminal de Santa Fe, Darío Chávez, informó que se dispuso una "seguridad fija en el lugar", mientras que sostuvo que por el momento no fueron identificados los autores del ataque.
"Evidentemente es una zona tomada por organizaciones narcocriminales. Se dispuso seguridad fija en el lugar", afirmó el funcionario en declaraciones a Radio La Ocho.
Según trascendió, el cura denunció un búnker que ya había sido allanado el 29 de noviembre pasado por la Policía de Investigaciones (PDI) santafesina, con el secuestro de drogas y la detención de un hombre.
Foto: Rosario3