El adolescente de 17 años imputado del triple crimen de su madre, su padrastro y su sobrina, asesinados a puñaladas el 1 de enero último en su casa de la localidad platense de Melchor Romero, se negó hoy a declarar ante la fiscal de la causa y seguirá detenido, informaron fuentes judiciales.
El menor de edad, quien había sido detenido el lunes último cuando deambulaba por la Autovía 2, fue llevado esta tarde al despacho de la fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil Carmen Ibarra, que le imputó el delito de "triple homicidio calificado por ensañamiento, alevosía y el vínculo".
Según las fuentes judiciales, el adolescente "estaba en condiciones de realizar la diligencia", pero por recomendación de su defensora oficial, Raquel Ponzinibio, se negó a declarar. La misma fuente agregó que el muchacho “va a ser evaluado psicológica y psiquiátricamente en los próximos días”.
Por su parte, Norma, una tía del detenido, dijo a Télam que el hermano mayor del acusado “tratará de verlo aunque sea unos minutos para saber cómo está”, aunque les dijeron “que está bien”.
Norma también contó que ella se encarga de ir todos los días a la escena del crimen para darles de comer a los perros de la familia y que allí hay una consigna policial. “Dónde duerme él no vi sangre ni nada raro”, comentó.
Los asesinatos de Graciela Holsbak (54); de la pareja de ésta, Raúl Bravo (58); y de su pequeña nieta, Alma (5); fueron descubiertos el día de Año Nuevo en la casa situada en la calle 523, entre 164 y 165, de Melchor Romero.
Según el informe preliminar de las autopsias, las víctimas presentaban un promedio de 13 heridas de arma blanca cada uno.
El hombre tenía una herida mortal en la zona del corazón; Holsbak una en el abdomen y la niña había sido degollada y su cuerpo descuartizado a la altura de las rodillas y colocados en una bolsa de consorcio que fue encontrada en la cocina.
La presencia de heridas de defensa hacen presumir que las víctimas estaban despiertas al momento del ataque, pero los peritajes de las vísceras confirmarán si habían sido drogadas para disminuir su oposición a los ataques.
Por su parte, el adolescente ahora detenido desapareció de la casa antes de que fueran hallados los cadáveres y la Policía lo buscó durante cinco días hasta que el lunes pasado llegó solo y por sus propios medios hasta el Destacamento Vial de Samborombón, a la vera de la Autovía 2.