El domingo a las 20 horas, al igual que el jueves pasado, se llevó a cabo un nuevo cacerolazo en diferentes barrios de la ciudad de Buenos Aires y alrededores para protestar contra la excarcelación de presos ante el contexto del nuevo coronavirus.
La cita, que fue convocada a través de las redes sociales, duró alrededor de 10 minutos.
A pesar de la lluvia, se escuchó en Barrio Norte, Palermo y Saavedra entre otros barrios de la Ciudad. También, en el conurbano.
Tras el primer cacerolazo, el presidente Alberto Fernández se refirió al tema y se despegó del conflicto. “La solución del problema está en manos de los tribunales”, escribió. En un hilo de Twitter, el mandatario explicó su postura tras la polémica que se generó a raíz de las domiciliarias otorgadas a detenidos en todo el país.
“Es conocida mi oposición a ejercer la facultad del indulto. Digo esto en momentos en que una campaña mediática se desata acusando al Gobierno que presido de querer favorecer la libertad de quienes han sido condenados”, publicó.
El jefe de Estado explicó que algunas naciones conmutaron penas, indultaron condenas y “otras dejaron el tema en manos de la Justicia”.