En noviembre de 2017 el Tribunal de Casación Provincial anuló el fallo que diez años antes había absuelto a los dos imputados por el crimen de Federico Margiotta (13), ocurrido el 18 de agosto de 2002, en Coronel Pringles.
A partir de ello la familia del chico renovó la esperanza de que el asesinato no quede impune. Esta semana el Tribunal en lo Criminal Nº 3, integrado para esta ocasión por los jueces Eduardo D'Empaire, Hugo De Rosa y Ricardo Gutiérrez, desarrolló el debate oral y público seguido a Jorge Fabrizio y Pedro Martínez.
“Llevamos 16 años esperando justicia y deseamos que esta vez se los condene”, afirmó Giselle, hermana de Federico.
Señaló que resultó difícil sobreponerse al duro golpe que recibieron en 2007, cuando Fabricio y Martínez fueron absueltos.
En el fallo de origen, el tribunal bahiense había considerado que no se logró demostrar la coautoría responsable de los imputados (estuvieron detenidos 840 días) y criticó duramente la tarea de la fiscalía.
Desde ese momento, tanto Giselle como sus padres Eva Molina y Donato Margiotta, se propusieron seguir luchando.
"Dios fue el que nos ayudó y nunca abandonó. Él nos alentó a no bajar los brazos hasta tener justicia por Federico".
Si bien la familia está esperanzada en llegar a una condena, también sabe que el paso del tiempo complica el camino hacia la verdad.
Foto: Gentileza La Nueva