Siguió la obra de su madre para honrar su memoria y ayudar a otros

Luisa ya no está pero su hijo continúa con la obra de su vida. Logra mantener abierto el centro comunitario al que Luisa le dedicó casi 4 décadas para que miles de personas puedan tener un plato de comida. Para Alejandro esta es la manera correcta y amorosa de rendirle el mejor de los homenajes.