La movilización de trabajadores de ATE y manifestantes de partidos políticos de izquierda partió desde la fábrica de Virreyes hacia la Autopista Panamericana, donde realizaron el primer corte de esta jornada de paro general de la CGT contra la reforma laboral.
En tanto, cerca de un centenar de trabajadores decidió quedarse en la planta para resistir y no abandonar sus puestos, ante la decisión de cierre de la empresa.
A la protesta se sumaron diferentes agrupaciones de izquierda que expresaron su apoyo a los despedidos y acompañaron la marcha en las cercanías de la planta. La demanda apunta tanto a la firma como al Gobierno nacional.
Sobre la autopista, la Gendarmería desplegó un operativo importante, intentando negociar con los manifestantes para evitar que corten por completo el tránsito y así mantener la circulación.

La presencia de las fuerzas de seguridad generó mayor tensión en la zona, y el tránsito empezó a sufrir demoras y desvíos.
Este conflicto llega apenas un día después de que el Ministerio de Capital Humano dictara una conciliación obligatoria por 15 días, con la intención de calmar los ánimos y abrir una instancia de diálogo entre las partes.