El congresista José Balcázar, de 83 años, fue elegido anoche como nuevo presidente interino de Perú, en reemplazo de José Jerí, quien había sido destituído por su falta de idoneidad para ejercer el cargo.
Había cuatro aspirantes al cargo: Héctor Acuña (Honor y Democracia); María del Carmen Alva (Acción Popular): José Balcázar (Perú Libre) y Edgar Raymundo (Bloque Democrático Popular).
En la primera votación se impuso Balcázar, quien obtuvo 46 votos, mientras que Alva reunió 44; Acuña 13 y Raymundo 7. En consecuencia, los legisladores decidieron realizar una segunda vuelta entre los dos primeros aspirantes, ya que ninguno había alcanzado el mínimo de sufragios requeridos.
Finalmente, y tras una sesión de cuatro horas, Balcázar sumó 60 votos, contra 46 de Alva y asumirá la presidencia interina de Perú hasta el 28 de julio, fecha en que tomará posesión del Gobierno quien gane las elecciones del 12 de abril, reportaron medios locales.
Perú atraviesa desde 2016 una crisis de inestabilidad institucional: de los últimos siete presidentes, cuatro fueron destituidos por el Congreso (Martín Vizcarra, Pedro Castillo, Dina Boluarte y José Jerí), dos renunciaron antes de correr la misma suerte (Pedro Pablo Kuczynski y Manuel Merino) y solo uno pudo terminar su mandato interino: Francisco Sagasti.
Según supo la agencia Noticias Argentinas, el Congreso destituyó el martes a Jerí por “mala conducta en sus funciones y falta de idoneidad” para ejercer el cargo, tras un juicio político relámpago.
Jerí cayó en desgracia en enero cuando la Fiscalía le abrió una investigación por presunto “tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses” tras saberse de una cita encubierta con un empresario chino que hacía negocios con el Gobierno. Su situación se complicó con otra investigación sobre tráfico de influencias por su presunta intervención en la contratación de nueve mujeres en su Gobierno.
Jerí, de 39 años, había reemplazado el 10 de octubre en la presidencia a Dina Boluarte, destituida en un juicio político en el que se alegó su incapacidad para resolver una oleada de extorsiones y asesinatos a sueldo.
NA