El edificio de María Julia Alsogaray tenía 931 metros cuadrados, seis pisos, una pista de baile, un jardín andaluz, gimnasio, pisos de roble de Eslavonia, Croacia y mármol de Carrara.
Los que la recorrieron hace unos años en una inspección judicial recuerdan que en un cuarto de la casona quedaban vestigios de cámaras frigoríficas especialmente acondicionadas para conservar los tapados de piel de Alsogaray, fallecida en 2017 y que había sido sentenciada por enriquecimiento ilícito y administración fraudulenta, entre otros delitos.
La ex funcionaria fue denunciada por comprarlo de manera ilícita con fondos del Estado y fue sentenciada por enriquecimiento ilícito y administración fraudulenta.
Por orden del Tribunal Federal Oral N° 4, la propiedad fue rematada en 2009 para cubrir el monto que la ex funcionaria adeudaba al Estado nacional por enriquecimiento ilícito, más de $3.000.000. Según la tasación oficial, en ese momento valía unos $5.375.000.
"Basta de Demoler" es la ONG que intentó detener la demolición de este histórico edificio basándose en la ley que establece que cualquier propiedad construida en Capital Federal antes de 1941 no puede ser demolida o intervenida de cualquier forma sin una evaluación previa que determine si la construcción se considera patrimonio histórico. Las autoridades desestimaron ese pedido y el edificio fue demolido este lunes, después de meses de trabajo.
