La idea es promover un “lenguaje no sexista” y quienes lo emplean se abalan en la idea de considerar que existe una tendencia de las lenguas a cambiar en su desarrollo natural a través de la historia y que sólo será cuestión de costumbre.
Una joven estudiante del secundario Carlos Pellegrini, Natalia Mira, dio en vivo una entrevista en la que se notó la inclusión de ese lenguaje. Es la que joven alumna expuso sus argumentos -en medio de las tomas de colegios para pedir por la legalización del aborto- reemplazando el género de la palabra por la letra E.
Por eso la chica utilizó el término “algunes” en vez de algunos o algunas, “diputades” en reemplazo de diputados o diputadas y “les padres y madres” en vez de “los padres y las madres”, entre otros cambios.
La decisión de utilizar el lenguaje inclusivo surgió para incorporar una herramienta más a la lucha de diversos sectores en contra del machismo, el acoso y la violencia en contra de las mujeres. Se vio visibilizado en las marchas de Ni Una Menos, impulsado por el movimiento feminista.