Todo comenzó cuando un automóvil con cuatro hombres a bordo se detuvo para que uno de ellos descendiera e intentara robarle a una adolescente que caminaba por Crisóstomo Álvarez y Pola, en Lugano.
Un vecino de la zona aseguró que la adolescente no fue víctima de un robo sino de un intento de secuestro. Según este testigo, la joven atacada logró zafarse de los delincuentes y corrió a ocultarse a un almacén de la zona.