Un niño de 10 años murió este jueves a la noche después de recibir un disparo, aparentemente accidental, cuando jugaba en la vereda de su casa, en San Cayetano.
Según las primeras investigaciones, la víctima fue alcanzada por un disparo que se habría escapado del arma que habría estado manipulando su hermano, de 13 años, en la puerta de una casa ubicada en French al 100.
La bala ingresó por el hombro izquierdo y el pequeño fue trasladado por su padre, policía, hasta el hospital de Niños, en donde se constató su fallecimiento. El arma sería del papá.
Entre las pruebas recogidas en el lugar, se dispuso el secuestro de un arma de fuego calibre 22 y una vaina servida, que serán sometidos a pruebas a cargo de la división Criminalística del MPF.