En 2014, tras un temporal, ya había colapsado otro tramo, a la altura de Palacios al 600. En ese entonces, la calle se desplomó sin más y tuvieron que cercarla y cerrarla al tránsito por cuatro meses.
El martes 26 de enero la escena se repitió: "habían venido el lunes a trabajar, cerraron todo, trajeron máquinas y al otro día empezaron a levantar el pavimento roto para arreglar un pozo: las placas de asfalto se habían levantado y encimado. Pero mientras estaban trabajando se derrumbó todo", contó Fedra, una vecina de Palacios al 1200 que vive justo frente a donde se abrió el cráter.
Cuatro obreros debieron ser socorridos.