Héctor Pereyra, de 82 años, viajaba el domingo en una unidad de la línea 273 cuando el chofer hizo una maniobra brusca y se cayó, se golpeó la cabeza y se quebró el brazo.
Tras el episodio, el chofer lo llevó hasta el Hospital San Roque, lo hizo descender en la esquina, a unos 70 metros de la puerta de la guardia, y lo dejó solo sin avisar al servicio de emergencia.
"Falló todo el protocolo", expresó Jorge Pereyra, hijo de la víctima, a Buen Telefe cuando este martes por la mañana acompañó a su padre hasta el hospital para un control médico.

"Que la empresa se haga cargo como corresponde", reclama la familia.