Un motochorro robó un celular, pasó dos días preso y lo liberaron tras pagar 700 pesos

El ladrón fue identificado como Jair Stevens Jurado Mora (25), de nacionalidad colombiana, quien había llegado al país hace tres meses y todavía no tramitó su residencia.


26 ene, 2019 11:39
Actualidad: Un motochorro robó un celular, pasó dos días preso y lo liberaron tras pagar 700 pesos

Un joven colombiano, que tenía antecedentes por distintos delitos en su país, vino a la Argentina y tardó solamente tres meses en caer detenido por arrebatar un celular en la modalidad motochorro.

Pero su detención duró apenas dos días. Lo consiguió gracias al pago de 700 pesos como resarcimiento.

El episodio arrancó el martes cuando una joven de 18 años esperaba para cruzar un semáforo en avenida La Plata al 100, en Almagro, con su celular, un iPhone 7, en la mano. Esa situación -típica en los casos de motochorros- fue aprovechada por un motochorro que le arrancó el teléfono de la mano a la víctima y huyó a toda velocidad.

La chica y otras personas que se encontraban en el lugar alertaron rápidamente a policías de la comisaría vecinal 5A que patrullaban la zona en moto y le señalaron al ladrón. Entonces arrancó la persecución.

Las motos de la Policía de la Ciudad alcanzaron con facilidad al ladrón, que iba a bordo de una Bajaj Dominar 400, y lo detuvieron cuando chocó una camioneta estacionada.

El ladrón fue identificado como Jair Stevens Jurado Mora (25), de nacionalidad colombiana, quien había llegado al país hace tres meses y todavía no tramitó su residencia.

El miércoles, el Juzgado Nacional en lo Criminal en lo Correccional N° 62, a cargo de Patricia Susana Guichandut, inició la causa contra Jurado Mora por "robo en grado de tentativa" y, a pesar de que el ladrón contaba con antecedentes por hurto, tráfico de armas y violencia intrafamiliar en su país, le concedió una "probation", según informaron fuentes del caso a este diario.

Pero para seguir en libertad y mantener el beneficio de la suspensión del juicio a prueba deberá cumplir con cuatro condiciones: no consumir drogas ni alcohol durante un año, presentarse todos los meses en el Área de Control y Dirección de Ejecución Penal, regularizar su situación en Migraciones y, por último, resarcir a la víctima del robo con 700 pesos. Si la joven no acepta el dinero, la plata será donada a una institución benéfica.

Para el motochorro, la "probation" no es nueva. Ya estuvo bajo libertad condicional tres años por un caso de "hurto calificado agravado" en Bogotá en 2011, según informaron fuentes policiales a Clarín. Tuvo además una condena en 2016 por "violencia intrafamiliar" por la que tenía pedido de captura y en 2017 recibió una condena a 4 años y seis meses por el delito de "fabricación, tráfico o porte ilegal de armas o municiones", con el beneficio de prisión domiciliaria.