Alan González se llamaba el nene de 9 años que cayó sentado sobre un palo mientras jugaba con sus compañeros de la escuela y le perforó los intestinos. Debido a esa herida pasó varias semanas internado y tuvo que pasar por el quirófano. El pequeño logró recuperarse y hace algunos días fue dado de alta.
Fue cuando la familia del niño ya se esperanzaba con la recuperación cuando ocurrió la desgracia. Es que el chico entró nuevamente a cirugía, para hacer un procedimiento que iba a mejorar su calidad de vida. Pero cuando se encontraba nuevamente en el Hospital Alan sufrió un ACV y su situación se volvió crítica.
Su padres, Melina y Sebastián, esperaban el milagro pero los doctores les habían informado que sus cuadro era complicado.
"Estuvimos en casa cerca de un mes y medio. No podía jugar al fútbol por sus cuidados, pero estaba bien y feliz", dijo Melina. Sin embargo, debió ser intervenido nuevamente. " Cuando salió de la operación lo pasaron a una sala común porque estaba bien. Lo único que tenía era vómito, pero nos dijeron que era normal por lo que había tocado su estómago y por la anestesia", agregó.
Luego de ingresar nuevamente a terapia intensiva, tuvo un paro cardíaco y convulsionó durante diez minutos. "Dijeron que tiene un edema cerebral, parece que tuvo pequeños infartos y que tiene partes del cerebro que ya no sirven más", dijo entre lágrimas.
Según informó el Diario La Provincia, la abuela del nene declaró: "Era un nene sano que jugaba a la pelota y no sufría problemas neurológicos. Queremos justicia, vamos a hacer una denuncia a la escuela porque fue donde Alan se accidentó y a la clínica. Trajimos al niño sano, lleno de vida y ahora lo llevamos muerto".
Fotos: Diario Tiempo de San Juan / Crónica web