La mujer, de 70 años, fue identificada como Graciela Salvatierra, quien fue hallada herida de gravedad por otra mujer, de 38, que trabaja en su casa, informaron hoy fuentes policiales a la agencia de noticias DyN. El parte policial sostuvo que Salvatierra tenía los miembros "prácticamente destrozados".
"Presentaba lesiones a nivel del brazo izquierdo con desgarro muscular total, lesión total de la vena arterial humeral y mano izquierda con desgarro completo, lesión punto cortante en región parietal y occipital, mordedura de larga data", precisó el informe.
La mujer que asistió a Salvatierra dijo que al ingresar a la vivienda, ayer a las 9, la encontró tirada en el piso, ensangrentada y en shock, mientras que los dos animales estaban en el mismo lugar. El parte médico difundido por la policía expresó que Salvatierra llegó "al hospital (Masvernat) en estado de shock, sin pulso y sin presión".
El hecho se registró en la casa donde vivía la víctima mortal sola, junto a sus perros, ubicada en Estrada al 500 de Concordia, en el noroeste de Entre Ríos. En el caso intervino el fiscal Fabio Zavaleta, que ordenó que especialistas trasladaran a los perros a un lugar donde permanecerán bajo resguardo judicial.
En la ciudad de La Rioja, en tanto, una mujer denunció a una vecina ante la policía porque dijo que mató de un hachazo a su perra pitbull, en venganza porque el animal se había "comido" a su mascota caniche toy.
La denunciante, de apellido Toledo, aseguró hoy en declaraciones a la prensa local que su vecina del barrio Urbano 23, ubicado en la zona sur de la ciudad de La Rioja, "mató de un hachazo" a su perra pitbull. Según la denuncia, radicada en la comisaría séptima de la capital riojana, la mujer mató de un hachazo a la perra en venganza porque la pitbull "se había comido a su mascota caniche toy".
Toledo afirmó que el día en que se registró el hecho había salido de su vivienda a las 5 y cuando regresó, a las 14, encontró a su perra "con un hachazo en el cuello".
La mujer sostuvo que siguió los rastros de la sangre del animal y las huellas la llevaron a la casa de una vecina, quien, según su versión, le confesó que había matado a la perra porque "se había comido a su mascota".