Nicolás Parma, conocido como “El Padre Felipe”, es un cura que fue procesado con prisión preventiva por abusar sexuales de al menos tres menores que iban a la Iglesia. Los vecinos de la ciudad de Puerto Santa Cruz van a visitarlo a la cárcel y hasta organizaron una “vaquita” para pagarle un abogado.
Parma habría cometido los abusos cuando estaba en la Iglesia Exaltación de la Santa Cruz entre los años 2009 a 2012. El 6 de octubre fue detenido en la provincia de Tucumán y trasladado a esa ciudad costera de la provincia de Santa Cruz.
En ese entonces, declaró durante cinco horas y negó haber cometido ataques sexuales contra los chicos de entre 13 y 18 años.
El lunes, la jueza Noelia Ursino notificó a Parma de su procesamiento con prisión preventiva por los delitos de “abuso simple doblemente agravado en concurso real con abuso gravemente ultrajante doblemente agravado en concurso real con corrupción de menores agravada”.
Fuentes de la Comisaria de la localidad costera informaron a Clarín que muchos vecinos pidieron permiso para visitarlo y juntaron plata para contratar a Carlos Muriete, uno de los penalistas más reconocido de la provincia.
Foto: Tiempo San Juan